Si tenés entre 13 y 20 años, este artículo es para vos
La adolescencia es una etapa de muchos cambios… y tu piel no se queda afuera. Aparecen granitos, puntos negros, zonas más grasas o secas, y si no aprendés a cuidarla desde ahora, podés arrastrar esas marcas por años.
Pero no te preocupes: ¡estás a tiempo de aprender lo que tu piel necesita!
¿Qué es una limpieza facial profunda?
No es una limpieza común como la que hacés en casa con jabón y agua.
Una limpieza profunda profesional va más allá:
🔹 Remueve impurezas que están dentro de los poros.
🔹 Extrae puntos negros y comedones.
🔹 Elimina células muertas.
🔹 Desinfecta y calma la piel.
🔹 Prepara tu rostro para absorber mejor los productos que usás después.
¿Por qué cada 2 meses?
La piel se renueva cada 28 días, pero en la adolescencia, debido a los cambios hormonales, la producción de grasa se dispara. Esto hace que los poros se obstruyan más rápido y que aparezcan imperfecciones.
Una limpieza profunda cada 60 días ayuda a prevenir:
✔️ Brotes de acné.
✔️ Piel opaca o con textura.
✔️ Marquitas o manchas por granitos mal tratados.
✔️ Poros dilatados.
¿Duele? ¿Me deja la cara roja?
¡Tranquilx! El tratamiento se adapta a tu tipo de piel. Si hay extracciones puede haber algo de enrojecimiento leve, pero usamos productos calmantes que lo alivian rápido.
Y lo mejor: sentís la piel limpia, suave y liviana al salir.
¿A qué edad se puede empezar?
Se recomienda a partir de los 12 o 13 años, siempre con autorización de un adulto si sos menor. Cuanto antes empieces a cuidarte, mejor vas a entender lo que tu piel necesita.
¿Querés un consejo?
Regalate una limpieza profunda profesional cada 2 meses. Es un mimo para tu piel, pero también una forma de conocerte, de aprender a verte con amor y de crear hábitos de bienestar que te van a acompañar toda la vida.

