El dermaplaning es uno de los tratamientos faciales más completos y versátiles — y también uno de los más malentendidos. Mucha gente lo asocia solo con “afeitarse la cara”, pero es mucho más que eso: es una exfoliación mecánica profunda que transforma la textura de la piel en una sola sesión.
¿Qué es el dermaplaning?
Es un tratamiento que utiliza un bisturí quirúrgico estéril para remover, con movimientos suaves y precisos, la capa de células muertas acumuladas en la superficie de la piel y el vello facial fino (también conocido como vello de durazno). El resultado es inmediato: la piel queda increíblemente lisa, luminosa y receptiva a cualquier tratamiento que se aplique después.
No duele. No requiere recuperación. Y sus efectos se notan desde el momento en que salís del consultorio.
¿Quiénes pueden hacerse dermaplaning?
✅ Es ideal para:
Piel seca o deshidratada — La acumulación de células muertas potencia la sequedad y opaca la piel. El dermaplaning limpia esa barrera y permite que los activos hidratantes penetren mucho mejor.
Piel madura — Con el tiempo, la renovación celular se vuelve más lenta y la piel pierde luminosidad. El dermaplaning acelera ese proceso de forma controlada y segura, mejorando visiblemente el tono y la textura.
Piel opaca o sin brillo — Si tu piel luce gris o apagada a pesar de tener una buena rutina, es probable que el problema esté en la superficie. Una sesión de dermaplaning puede transformar completamente su aspecto.
Piel con textura irregular o poros marcados — Al nivelar la capa superficial, los poros parecen más finos y la textura se suaviza notablemente.
Personas que usan maquillaje a diario — El vello facial fino atrapa el maquillaje y lo hace ver poco natural. Con dermaplaning, la base se aplica de forma mucho más pareja y duradera.
Pieles sensibles que no toleran exfoliantes químicos — Al no involucrar ácidos ni calor, es una opción muy bien tolerada por pieles reactivas.
Embarazadas — Es uno de los pocos tratamientos estéticos considerados seguros durante el embarazo, ya que no usa químicos, corriente ni radiación.
❌ No está recomendado para:
Piel con acné activo o brotes inflamatorios — El bisturí puede irritar las lesiones y propagar bacterias. Se espera a que el brote se resuelva antes de la sesión.
Rosácea activa o piel muy eritematosa — En pieles con vasos muy superficiales y enrojecimiento constante, puede aumentar la sensibilidad. Se evalúa caso a caso.
Herpes labial activo — Se posterga hasta que sane completamente.
Cicatrices queloides o heridas recientes — Contraindicado en zonas con cicatrices activas o piel dañada.
¿El vello vuelve a crecer más grueso?
Esta es la pregunta más frecuente — y la respuesta es no. El vello facial fino no tiene el mismo tipo de folículo que el vello que se depila. Al cortarlo en la superficie, no se modifica su estructura ni su grosor. Crece igual que siempre, con la misma textura fina. Es un mito muy instalado, pero no tiene respaldo científico.
¿Cada cuánto se hace?
Se recomienda una sesión cada 3 a 4 semanas, que es el tiempo que tarda la piel en renovar su capa superficial. Combinado con otros tratamientos como limpieza profunda, hidratación o peeling enzimático, potencia enormemente los resultados.
¿Se puede hacer en cualquier época del año?
Sí, pero en verano es importante usar protector solar de forma rigurosa después de cada sesión, ya que la piel queda más sensible a los rayos UV al remover la capa de células muertas. En el resto del año no hay restricciones.
En Cristalys realizamos dermaplaning con bisturí profesional y protocolo personalizado según tu tipo de piel. Si tenés dudas sobre si es el tratamiento indicado para vos, la primera visita incluye diagnóstico sin cargo.

